Y qué pasa con Julián Álvarez...

Pese a los constantes rumores que sitúan al astro argentino fuera del Metropolitano, la dirección deportiva del Atlético de Madrid trabaja en silencio para blindarlo y convertirlo en el mejor pagado de la plantilla.
Julián celebrando uno de sus goles | Fuente: (@Atleti)
Julián celebrando uno de sus goles | Fuente: (@Atleti)

Mucho ruido fuera, tranquilidad total dentro

Basta de hacer caso a los "gurús" del mercado. Mientras hay muchos informadores empeñados en vender la inminente salida de Julián Álvarez, la realidad en los despachos del Metropolitano es muy distinta: el Atlético de Madrid respira tranquilo y ya cocina a fuego lento su gran renovación.

Hagamos memoria y miremos la cartera. La 'Araña' aterrizó de rojiblanco cobrando algo más de 10 millones de euros en su primer año. En su segunda campaña dio un salto merecido hasta los más de 13 millones, y ahora el club prepara un golpe sobre la mesa: un nuevo contrato que superaría la barrera de los 20 «kilos», destronando a Jan Oblak como el jugador mejor pagado de la plantilla.

En las oficinas del club no hay nervios. Se trabaja sin pausa, pero sin prisa ni miedo. El Atleti sabe que tiene la sartén por el mango porque Julián es la indiscutible piedra angular del proyecto y tiene una cláusula que roza los 500M€. La puerta de salida está cerrada con doble llave, y la única forma de abrirla es que llegue una de esas ofertas mareantes e irrechazables. Hablamos de cifras que coloquen al argentino directamente en el Top 3 de los traspasos más caros de la historia del fútbol. Los gurús que tanto hablan ya saben el precio que tendrían que pagar los Arsenal, PSG o Barça para hacerse con los servicio del "19" del Atlético.

El estatus de Julián y la marca personal

Es cierto que venimos de una temporada peculiar. Si el año pasado Julián firmó un año espectacular en lo individual dentro de un equipo más gris, este curso la tortilla ha dado la vuelta: gran año colectivo, pero con números más discretos para el argentino. Aún así, en el club todos entienden la situación y le hacen sentir el líder absoluto del proyecto deportivo futuro y más con la salida de Griezmann que se ha erigido como líder absoluto esta temporada.

El propio jugador sabe que tanto rumor tóxico y el runrún de cierto sector de la grada no le hacen ningún favor a su marca personal. Ya salió a apagar fuegos desmintiendo públicamente su marcha, consciente del ruido que rodea a su figura. Julián se plantea cambios, sí, pero no de aires ni de camiseta; busca dar un salto en su estatus dentro del club y reestructurar su círculo de confianza para evitar que el ruido empañe su relación con la afición.

Insisto en la idea central: o llega la oferta del siglo para romper el mercado, o Julián Álvarez firmará una renovación histórica. Al final, como todo en el fútbol, es una cuestión de pasta. 

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