Una plantilla... ¿para qué?

No me sale hacer un análisis táctico cuando lo que siento es frío. Tras el cierre del mercado invernal, la plantilla del Atleti genera muchas preguntas. Hemos perdido a dos internacionales de selecciones potentes europeas y a cambio hemos recibido apuestas que solo el tiempo —y Simeone— dirán si están a la altura. Me he quedado frío, no lo voy a negar. Pero como ser del Atleti es un deporte de riesgo y fe ciega, aquí va mi reflexión sobre por qué me niego a dejar de soñar con la Copa y la innombrable.

Aquí estamos, a 4 de febrero y analizando la plantilla del Atleti tras el primer mercado de Alemany. 

Debería intentar hacer un análisis pormenorizado sobre lo que ha perdido el equipo tras las bajas de Conor y Raspadori y qué nos pueden aportar los nuevos, pero la realidad es que no me sale eso ahora mismo. Me sale hablar desde lo profundo, desde las tripas. 

Me he quedado frío. No lo puedo negar. Frío porque tenía la sensación de que a este equipo le falta gol. Frío porque tenía la sensación de que a este equipo le faltaba un mediocentro de contención consagrado. 

Frío porque tenía esa sensación y la sigo teniendo. 

A lo largo de este mes de enero hemos visto como las oportunidades de gol se acumulaban, la cantidad de tiros a puerta crecía casi a 10 por partido y los goles apenas llegaban. Hemos vendido a Raspadori deprisa y corriendo a principios de enero y hemos fichado sobre la bocina a un futbolista de 28 años que ha marcado más de 10 goles por temporada 3 veces en su vida. Me quedo frío. 

Gallagher, hasta el día de su salida, era el único jugador junto con Griezmann en participar en todos y cada uno de los partidos. Sumaba siempre minutos de calidad. Aportaba desde el banquillo y en muchas ocasiones desde la titularidad. En la retina de todos quedará ese gol en Champions contra el RM. No sé cuánto más nos podría haber ofrecido el bueno de Conor… pero por 40 salmones bien vendido está a un Tottenham con urgencias. Igual es caprichoso el futuro y nos enfrenta a él. Espero que si pasa no nos vacune, lo que faltaba. 

El caso es que tendría que haber llegado algún top para el medio. Se habló de Neves, de Ederson, de Hjulmand o como diablos se escriba… y han llegado un chaval mexicano de la MLS y una promesa suplente del Elche. Frío. 

La verdad es que no tengo muy claro si tenemos mejor plantilla ahora que a finales de diciembre. No sé para qué nos va a dar. No sé cuánto van a jugar los nuevos. Espero que mucho. Quiero creer que mucho. Elijo creer que mucho. 

Ahora mismo espero que esta columnita envejezca mal y ese frío que tengo se convierta en pasión, en calor. Y no puedo evitar querer soñar con que ganamos épicamente la copa y, por qué no, la innombrable.

Qué le voy a hacer. Soy del Atleti y elijo creer. 

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