Sensatez rojiblanca al evitar subastas millonarias

La dirección deportiva arranca el verano con paso firme. Proteger a sus grandes estrellas y descartar operaciones inasumibles como las de Cucurella o Bernardo Silva marcan una estrategia elogiable. Calma que el mercado aún ni ha comenzado. 

El mercado estival de fichajes ni siquiera ha abierto sus puertas de manera oficial, pero en los despachos del Atlético de Madrid ya se respira una virtud muy necesaria: pura sensatez. El club ha tomado la inteligente decisión de no dejarse arrastrar por pujas desorbitadas que solo sirven para comprometer la viabilidad del proyecto deportivo.

Con un presupuesto estimado que ronda los 100 millones de euros para esta ventana, acometer ciertas locuras resultaba inviable. Era del todo impensable, por ejemplo, romper la escala salarial ofreciendo a Bernardo Silva una ficha superior a la que ya perciben pilares como Julián Álvarez o Ademola Lookman. De igual manera, entrar en la puja por Marc Cucurella —quien parece que pondrá rumbo al eterno rival por unos 60 millones de euros— representaba una operación completamente fuera de la realidad financiera de la entidad. Descartar ambas opciones a tiempo ha sido un acierto rotundo.

Firmeza ante los gigantes

A esta prudencia económica se le suma una postura de autoridad envidiable a la hora de proteger el talento que ya está en casa. Frente a las recientes ofensivas del Real Madrid y el FC Barcelona para intentar arrebatar a Julián Álvarez, la respuesta rojiblanca no ha podido ser más contundente: no hay margen para la negociación; quien quiera al delantero deberá abonar su cláusula de rescisión.

A pesar de este inicio, todavía queda mucho verano por delante. La atención se focaliza ahora en apuntalar el centro del campo con un '5' de garantías, posición para la que el nombre de Morten Hjulmand suena con mucha fuerza. Además, el club afronta el titánico reto de encontrar al sustituto ideal de Antoine Griezmann, mientras se analizan posibles movimientos para la delantera con jugadores como Alexander Sorloth o Nico González. Sin olvidar la defensa o reforzar el flanco izquierdo para lo que suena Grimaldo. 

De momento, es pronto para poner notas a la dirección deportiva. Lo que tengo claro es que hay motivos de sobra para mantener la calma y la ilusión.

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