A 270 minutos de hacer historia en el Atlético de Madrid

El Atlético tiene una última bala | Fuente (@Atleti)
La situación en el Metropolitano es tensa tras la cuarta derrota consecutiva en Liga, algo inaudito en la era de Simeone. Sin embargo, el fútbol no da respiro y los rojiblancos se encuentran ante la oportunidad de su vida. Con la Copa del Rey ya perdida, la Champions League aparece como el último tren para salvar un año de altibajos y entrar definitivamente en la historia

No sirve de nada maquillar la realidad: las últimas semanas en el Atlético de Madrid están siendo un auténtico quebradero de cabeza. La reciente derrota frente al Elche ha encendido las alarmas, no solo por el resultado, sino por lo que implica: cuatro tropiezos seguidos en LaLiga, un registro negativo que jamás se había visto desde que el Cholo se sienta en el banquillo. Simeone avisó de que tenía un plan, y ese plan parece haberse convertido en un todo o nada peligroso, pero ilusionante.

Simeone tiene una oportunidad | Fuente: (@Atleti)

El camino sufrió un revés durísimo en la final de la Copa del Rey. Perder en los penaltis ante la Real Sociedad fue un golpe anímico difícil de digerir, especialmente cuando parecía la vía más corta hacia un título. Pero el fútbol, caprichoso por naturaleza, le ha guardado al Atleti una bala de oro. La imagen en el campeonato doméstico, a más de 20 puntos de la cabeza, no está a la altura del escudo, y eso es algo que los futbolistas deben grabar a fuego en el vestuario.

El Arsenal, la frontera hacia el sueño

La próxima semana el Metropolitano se vestirá de gala para recibir al Arsenal. Es un duelo de necesidades y de sueños compartidos: ni madrileños ni londinenses saben lo que es levantar la Orejona. Los de Arteta llegan heridos tras perder el liderato de la Premier, lo que convierte esta semifinal en un choque de trenes donde la resiliencia será clave.

Es evidente que la plantilla ha desconectado de la Liga. Nombres como Álex Baena, Thiago Almada o Clement Lenglet han estado bajo la lupa; parece que las rotaciones no despiertan la misma intensidad que las noches europeas. Sin embargo, el cuerpo técnico y la afición deben exigir ese último esfuerzo. No se trata de jugar un partido más, se trata de entender que la gloria eterna está a solo 270 minutos de distancia.

Tres partidos. Esa es la distancia que separa a este grupo de jugadores de convertirse en leyendas inmortales del Atlético de Madrid. El primer asalto contra el Arsenal será una batalla de nervios, pero los rojiblancos tienen la ventaja de saber que esta es su última oportunidad de redimir una temporada gris. Es el momento de dar un paso adelante, de apretar los dientes y de demostrar que, en el Metropolitano, rendirse nunca ha sido una opción.

Addoor Sticky