Una década esperando la venganza del Principito
Llegó el momento, no hay más red, no hay más excusas. El Atlético de Madrid arranca la semana más crítica de su temporada y lo hace con ese cosquilleo en el estómago que solo la Champions League es capaz de provocar. Tras romper la sequía con una victoria sufrida ante el Athletic Club, los de Simeone ya solo tienen una cosa entre ceja y ceja: el Arsenal.
Parece una locura, una utopía de esas que solo nos atrevemos a soñar los atléticos, pero la Copa de Europa es el último tren que queda en la estación. Y frente a nosotros, un Arsenal que viene herido, habiendo dilapidado su ventaja en la Premier y con las dudas propias de quien siente el aliento del City en la nuca. Pero, seamos sinceros, el duelo no va de Arteta o Simeone; va de un señor que lleva el '7' a la espalda.
Una despedida a la altura de un Rey
Antoine Griezmann ya ha soltado la bomba: al final de este curso, se marcha a la MLS para enrolarse en el Orlando City. Se nos va el máximo goleador histórico, el tipo que con 212 goles nos ha hecho tocar el cielo. La final de Copa parecía el guion perfecto para su adiós, pero los penaltis son caprichosos y nos dejaron con la miel en los labios.
Ahora, a Grizzi solo le queda una bala de plata. El fútbol es un deporte de memoria y Antoine tiene una deuda personal con la Champions. Han pasado diez años desde aquel larguero en Milán, un fantasma que todavía recorre el Metropolitano de vez en cuando. ¿Qué mejor manera de quitarse esa espina que liderando la eliminatoria ante los gunners?
El Olimpo espera al mejor de todos
Para muchos, entre los que me incluyo, no hay debate: Griezmann es el mejor futbolista que ha vestido nuestra camiseta en 123 años de historia. Sin embargo, en este fútbol resultadista, siempre le sacan a relucir la vitrina de trofeos nacionales vacía. Ganar esta Champions no solo cerraría cualquier debate tonto, sino que lo elevaría directamente al trono más alto del Olimpo rojiblanco.
212 veces besando la red ⚽ pic.twitter.com/dxPddOwvpK
— Atlético de Madrid (@Atleti) April 26, 2026
No va a ser fácil. Hace falta la versión deluxe del francés, esa que mezcla sacrificio defensivo con la magia de un dibujo animado. El Arsenal llega necesitado, pero aquí hay algo que ellos no conocen: la mística de quien sabe que no tiene nada que perder y un estadio que va a rugir como nunca. Es el último baile de Antoine en Europa, que sea inolvidable