Por qué no compro el pesimismo extremo con este Atleti

Ni todo es tan negro ni la distancia en Liga es la única realidad. Toca poner contexto a un año donde el equipo de Simeone murió en la orilla, pero compitiendo donde duele

Simeone prepara la temporada | Fuente (@Atleti)
La temporada del Atleti y Simeone | Fuente: (@Atleti)

En las últimas horas no se habla de otra cosa en los grupos de WhatsApp y en las puertas del Metropolitano: ¿qué nota le ponemos a la temporada? Hay una corriente, quizá demasiado ruidosa, que tacha el año de fracaso absoluto. Se apoyan en que no ha caído ningún título y, sobre todo, en esos más de 20 puntos de distancia con el Barça en Liga. Y oye, no nos vamos a engañar: al Atlético de Madrid hay que exigirle siempre pelear por todo hasta el último suspiro. Eso va en nuestro ADN.

El Atlético se queda a las puertas de los títulos | Fuente: (@Atleti)
El Atlético se queda a las puertas de los títulos | Fuente: (@Atleti)

Sin embargo, creo que este análisis está muy condicionado por el resultado final y se está olvidando el contexto. Si miramos las primeras jornadas, el equipo jugaba mejor de lo que decían los marcadores; merecimos puntos que volaron de forma inexplicable. Pero el punto de inflexión real llegó en febrero.

El all-in de Simeone

En aquellas semifinales de Copa contra el Barça, el Cholo tomó una decisión de riesgo: apostarlo todo a la Copa y a la Champions. Ahí empezó el baile de rotaciones. El vestuario estaba físicamente al límite y Simeone priorizó. Las derrotas ante el Elche o el Sevilla en Liga no fueron casualidad ni falta de ganas, fueron el peaje de intentar llegar vivos a las finales.

Y el plan, sinceramente, casi sale perfecto. Nos plantamos en la final de Sevilla y nos quedamos a solo 90 minutos de la final de la Champions. ¿Que no se tocó metal? Es verdad, y eso duele. Lo de la Real Sociedad en Copa, encajando a los 16 segundos, es algo que me parece imperdonable. Pero lo de Europa es otro cantar; ahí la eliminatoria quedó totalmente viciada por dos arbitrajes que, seamos claros, nos sacaron de la competición.

No es el momento de señalar al Cholo

Por eso, me parece una exageración hablar de fracaso cuando has llegado a mayo con opciones reales de gloria. Atacar ahora a Simeone no tiene sentido. El técnico ha sido el primero en dar la cara, admitiendo que el único camino para superar esto es ser campeones el año que viene. Además, ha pedido públicamente lo que todos reclamamos: refuerzos de calidad.

Es verdad que afrontar estas últimas jornadas sin nada en juego es un trago amargo, pero no dejemos que el árbol nos impida ver el bosque. Ha habido más brotes verdes de los que muchos quieren admitir.

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