Una vergüenza tras otra

Lo de anoche en el Metropolitano no es nuevo, pero no por ello deja de indignar. En el primero de los tres asaltos contra el Barça, el Atlético de Madrid volvió a chocar contra un criterio arbitral que, casualmente, siempre castiga al mismo. A pesar de los palos en las ruedas, el equipo de Simeone manda un mensaje claro: nadie va a poder con su ilusión

Sinceramente, uno ya no sabe ni qué decir. Escribo estas líneas con la sensación de quien ve la misma película de terror una y otra vez. Anoche arrancaba la trilogía de abril contra el Barça y, aunque quizás era el duelo con menos "premio" en juego para el Cholo, la lección que nos llevamos es preocupante de cara a lo que viene en Europa y Copa.

Simeone ha tirado de canteranos en el parón de selecciones | Fuente Atleti
Simeone apuesta por los canteranos s | Fuente: (@Atleti)

A pesar de las bajas, el Atleti demostró que compite contra cualquiera con la actitud por bandera. Pero claro, es difícil luchar contra los elementos cuando el arbitraje decide, como ya pasó en el Bernabéu, poner más tierra de por medio. Nico González se fue a la calle por doble amarilla (convertida en roja directa) y ahí no hubo quejas. El problema es el criterio de vuelta.

El verdadero escándalo saltó en la segunda parte. El VAR, en un ejercicio de subjetividad creativa, le perdonó la roja a Gerard Martín. ¿La excusa? Según Dani Olmo, no es expulsión porque Almada pudo seguir caminando a los pocos segundos. Al parecer, si el argentino aún respira tras un plantillazo al tobillo, no hay motivo para el castigo máximo. Es de broma.

Contra el poder y contra la injusticia

Ya da igual quién esté enfrente. Contra el Real Madrid sufrimos aquel penalti escandaloso de Carvajal a Llorente que dio la vuelta al mundo, y anoche la historia se repitió. El club volvió a alzar la voz en redes, pero el resultado es el de siempre: el que se queja, acaba señalado.

El club rojiblanco protesto por la dura entrada de Gerard Martín: | Fuente: @Atleti
El club rojiblanco protesto por la entrada de Gerard Martín: | Fuente: (@Atleti)

Es frustrante analizar el fútbol cuando el silbato condiciona tanto. Parece utópico encontrar una solución, pero lo que no podemos hacer es callarnos. El Atleti hace bien en señalar las injusticias y nosotros, los periodistas que sentimos esto, debemos estar ahí para apoyar en este pulso desigual contra el poder establecido.

Seis finales para tocar el cielo

No nos engañemos: LaLiga es un trámite para asegurar la Champions. La temporada de este equipo se resume en seis partidos a vida o muerte. Para jugarlos todos habrá que tumbar al Barça en la eliminatoria europea, si siguiend por la final de Copa ante la Real Sociedad.

Juan Musso lo resumió a la perfección al terminar el encuentro: “Pobre de aquel que quiera robar la ilusión”. Ese es el sentir de un vestuario blindado y de una afición harta de un trato vejatorio que se repite semana tras semana. Pase lo que pase, aquí seguiremos al pie del cañón, porque este equipo no se rinde.

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