Nico González, Simeone y el Atlético: un triángulo perfecto
Diego Simeone lleva semanas repitiendo lo mismo: que toda la plantilla tiene que estar lista para competir en cualquier momento. Con este calendario infernal, donde apenas hay 72 horas de respiro entre partidos, al Atlético le cuesta hasta disfrutar las victorias. Por eso los tres puntos contra la Real Sociedad supusieron un respiro enorme para seguir en zona tranquila de la tabla.
Y en ese partido clave, dos de los goles llevaron la firma de Nico González, el argentino que no para de dar que hablar en el Metropolitano. Por un lado, Nico tiene clarísimo que quiere seguir con la elástica rojiblanca más allá de esta temporada. Lo ha dicho sin rodeos y se le nota ilusionado. Pero por otro, ahí está esa opción de compra de 32 millones de euros (o 30, según algunas versiones) que complica los planes de la dirección deportiva para el mercado de verano.
Un trabajo incuestionable
Dejemos un momento el dinero a un lado, porque lo futbolístico habla por sí solo: Nico ha demostrado que tiene sitio en este Atlético. Primero, su polivalencia es oro para el Cholo: puede jugar por dentro, por fuera, arriba… permite rotar y cambiar el plan sobre la marcha sin que se note demasiado. Y segundo, y creo que lo más importante, el chaval nunca escatima esfuerzo. Cuando pisa el césped, se deja todo, y eso se valora muchísimo.
Además, a los aficionados les encanta que lo diga abiertamente: quiere quedarse, defender estos colores y hacer del Atlético su casa definitiva. Él sabe —y todos lo sabemos— que el club no parece muy por la labor de soltar 32 kilos así como así. La jugada parece clara: si Nico pasa a ser más suplente que titular en las jornadas que quedan de LaLiga hasta mayo, la opción no se activaría automáticamente y el Atlético tendría más margen para negociar a la baja con la Juventus.
Es la misma estrategia que usaron con Griezmann cuando volvió del Barça: apretar, esperar el momento y bajar el precio. En Turín ya saben que Nico no quiere volver a Italia, así que tarde o temprano tendrán que sentarse a hablar por menos de lo pactado. Ahora mismo no hay ofertas sobre la mesa porque lo prioritario es responder a la gran pregunta: ¿tiene realmente Nico sitio fijo en los planes de Simeone y Mateu Alemany?
La mayoría de la afición colchonera lo tiene claro: un perfil como el suyo no sobra. Sí, una lesión le quitó la titularidad por un tiempo, pero ese doblete ante la Real Sociedad ha vuelto a encender el debate. Y ese debate no se apagará hasta el verano. Lo único seguro hoy por hoy es que el Cholo confía ciegamente en su compatriota y que Nico ha encajado como anillo al dedo en la filosofía de lucha y entrega que siempre ha pedido Simeone. Si sigue así, puede que ese “triángulo perfecto” termine siendo mucho más que un titular bonito.