La noche más importante para el Atlético de Madrid del Cholo Simeone
Llegó el día, ese que todos los aficionados del Atlético de Madrid llevamos esperando desde el pitido final de la ida en el Metropolitano. Los rojiblancos se marcaron su mejor partido de la temporada: una auténtica exhibición que terminó en un 4-0 demoledor al Barça en apenas 45 minutos de fútbol de otro planeta.
Pero, curiosamente, el único que no puede permitirse ni un segundo de relax es el propio Atlético. Con esa renta tan abultada, lo normal sería estar ya pensando en la final de Sevilla, ¿no? Pues no. Las últimas horas han estado llenas de rumores negativos sobre algunos jugadores, especulaciones sobre posibles salidas y, por supuesto, el eterno cuento de la remontada culé en el Camp Nou.
En la rueda de prensa de ayer, hasta le preguntaron a Simeone si veía posible una eliminación. Mientras, la afición colchonera solo piensa en una cosa: que suene el pitido inicial y que el equipo salga a comerse el partido como si el global estuviera a cero.
Enterrar el "pupismo" de una vez
Es lo de siempre: una buena parte de la prensa lleva días relamiéndose con la idea de una debacle rojiblanca. Para todos, cualquier cosa que no sea llegar a la final será porque el Atlético se comió una goleada histórica en Barcelona. Desde el 4-0 de la ida, el único tema de conversación ha sido esa hipotética remontada blaugrana.
Y por si fuera poco, se ha sumado todo el ruido sobre el futuro de Julián Alvarez, Antoine Griezmann e incluso Koke. Todo parece diseñado para generar el máximo daño posible. Por eso hace tan bien el Cholo en pasar olímpicamente de todo eso. Después de un febrero impecable —clasificados a octavos de Champions y con pie y medio en el top 4 de LaLiga—, lo único que importa es lo de esta noche.
Porque, además, el Camp Nou sigue siendo el único estadio grande donde Simeone no ha podido celebrar todavía una victoria como visitante. Aunque, siendo sinceros, nunca le ha hecho falta para sonreír después: ha sacado resultados que, al final, han traído títulos a las vitrinas. Recordad lo del curso pasado en Montjuïc, cuando también se habló de maldición y al final remontaron en el último partido del año.
La noche para los grandes
Claro que es imposible ignorar del todo los rumores de salidas. Por eso mismo, hoy es el momento perfecto para que Julián y Griezmann den un golpe encima de la mesa y manden un mensaje clarito a toda esa prensa que ya los está despidiendo. Julián está llamado a ser el líder del proyecto rojiblanco, y Antoine quiere irse (si es que se va) levantando otro título más.
En cualquier otro club del mundo, con un 4-0 en la ida, los aficionados estarían de lo más tranquilos. Pero esto es el Atlético, y así se vive el fútbol aquí: con el corazón a mil, sin pegar ojo la noche previa, imaginando todos los escenarios posibles. El Cholo lo tiene clarísimo: olvidar lo de la ida, salir al césped del Camp Nou con la misma hambre de siempre y, si se puede, ampliar esa ventaja. Porque en este equipo no se regala nada, ni con cuatro goles de renta.
Hoy puede ser una noche histórica para los colchoneros. Aúpa Atleti.