Otra vez la cantinela de Vinicius y el supuesto racismo

Vinicius ante el Benfica | Foto oficial del RM
En el partido de ayer noche entre el Benfica y el Real Madrid de Champions League, Vinicius acusó a Prestianni de llamarle mono en varias ocasiones. A esta hora no hay imágenes que lo demuestren. 

Desde Esto es Atleti queremos ser tajantes: condenamos sin paliativos cualquier insulto racista. Es una lacra que debe ser perseguida, investigada y erradicada de los estadios y del entorno digital (redes sociales, chats y prensa). Esto es innegociable para nosotros.

Sin embargo, tras los últimos acontecimientos en el partido contra el Benfica, surge una pregunta incómoda que el relato oficial evita: ¿Es realmente racismo todo lo que rodea a Vinicius Junior? Nuestra opinión es clara: No.

El guion escrito desde la capital: Víctimas y Villanos

Como aficionados al fútbol, y especialmente como atléticos, estamos acostumbrados a una narrativa mediática que no coincide con lo que vemos en el campo. Cada vez que el Real Madrid visita un estadio, el guion ya viene redactado: Vinicius es la víctima y el resto del mundo somos los villanos.

Los que pagamos nuestro abono y nos dejamos la garganta cada domingo sabemos que la realidad es muy distinta. La afición del Atlético de Madrid ha sido señalada en una "cacería" mediática que ahora se extiende a otros clubes como el Valencia y, recientemente, el Benfica.

La polémica con Prestianni y el Benfica

Ayer, el entorno madridista acusó a Prestianni de proferir insultos racistas contra Vinicius. El club luso y el propio jugador lo han negado rotundamente, aportando imágenes que cuestionan la versión blanca:

“Como demuestran las imágenes, dada a distancia, los jugadores del Real Madrid no pueden haber oído lo que dicen haber oído”, comunicó el SL Benfica.

Desde esta redacción pedimos que se investigue. Si es cierto, que se sancione. Pero, dada la distancia y los precedentes, nos permitimos dudar hasta que se demuestre lo contrario.

El racismo como escudo ante la mala conducta

Es fundamental no confundir conceptos. El racismo es un delito; la provocación deportiva es una actitud. Grandes figuras negras del Real Madrid y de otros equipos han soportado la presión de las gradas durante décadas y su respuesta siempre fue el fútbol o una sonrisa.

Vinicius ha elegido un camino distinto: la confrontación constante.

  • El círculo vicioso: Vinicius provoca, la grada responde (a veces de forma condenable, pero generalmente con pitos deportivos) y el jugador usa esa respuesta para reafirmar su papel de mártir.
  • Rechazo profesional: Sus propios compañeros y entrenadores han tenido que frenarlo en tanganas para evitar expulsiones. Si el problema fuera solo racismo, el apoyo del mundo del fútbol sería unánime. Cuando rivales y colegas señalan su actitud, es que hay algo más.

No es racismo; es la respuesta a las provocaciones de un jugador que utiliza causas sociales como escudo dialéctico.

El "Antifútbol" emocional: Gestos y menosprecios

Para un atlético, ver a Vinicius en el campo es asistir a un curso intensivo de lo que no debe ser el respeto deportivo. No hablamos de su calidad técnica, sino de su comportamiento:

  • Mofa constante: Mirar al fondo sur con suficiencia, bailar con intención de burla o jalear a la grada contraria tras un gol.
  • Impunidad arbitral: Es desesperante ver cómo se encara con los colegiados y les grita a centímetros de la cara sin consecuencias, una "bula" que ningún jugador del Atlético de Madrid ha disfrutado jamás.
  • Justicia poética: Las expulsiones que evita por su "nombre" son las que incendian los estadios. Cuando un jugador se cree por encima de las reglas, la grada reacciona.

Conclusión: El respeto es una calle de dos sentidos

El fútbol español tiene problemas que resolver, pero el "caso Vinicius" es, ante todo, un problema de comportamiento. No se puede exigir respeto mientras se dedica gestos de burla a la grada.

Hasta que el jugador no entienda que su mayor enemigo no es el público, sino su propia incapacidad para gestionar su ego, seguirá atrapado en este bucle.

En Esto es Atleti seguiremos denunciando el racismo, pero no permitiremos que se use para amordazar la crítica legítima a la falta de valores deportivos.

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