Álex Baena se centra en el primer título para el Atlético: ‘Tenemos que estar mentalizados’
El Atlético de Madrid empezó el 2026 con pie izquierdo y con sensaciones muy parecidas a las de partidos anteriores, con un choque que quedó en tablas y sin mucha brillantez. Los rojiblancos no fueron capaces de derrotar a la Real Sociedad, que llegaba en un momento muy complicado deportiva y estructuralmente, y que únicamente había sumado un punto de doce posibles. Era la oportunidad perfecta para retomar la senda de la victoria fuera del Metropolitano, que parecía empezar a ser habitual tras ganar en Girona, en Palma de Mallorca y en Eindhoven.
Simeone alineó su once de gala, dando continuidad a Julián Alvarez y Sorloth en delantera, como hizo en las últimas victorias fuera de casa. Por otra parte, regresaba Álex Baena tras su lesión de isquiotibiales que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante más de un mes, tras ser sustituido contra el Barcelona. También se mantenía la pareja de centrales formada por Pubill y Hancko, por lo que el Atlético no presentaba bajas relevantes para un partido que aparentemente no debía ser muy exigente.

Baena se sincera tras el empate
Cuando finalizó el encuentro, el centrocampista del Atlético de Madrid, Álex Baena, compareció ante los micrófonos del club: "Ha sido un partido en el que no nos han salido las cosas. Aún así hemos tenido opciones de ganarlo, así que nada, a pensar en el siguiente", afirmaba Baena refiriéndose al derbi de Supercopa que tendrá lugar en Arabia el próximo jueves. "Sabemos que es un título que se puede conseguir en dos partidos, y que tenemos que estar mentalizados primero en esa semifinal, que es un derbi, que son muy bonitos".
Baena no hizo un drama del empate, y aunque las sensaciones en la afición rojiblanca pueden no acompañar a las del futbolista español, el Atlético tendrá el jueves una gran oportunidad. Será el segundo derbi de la temporada, aún con el recuerdo presente de la última vez que colchoneros y merengues se vieron las caras, en un partido que se saldó con una contundente victoria de los de Simeone. La plantilla sabe que son solo dos partidos para la consecución de la Supercopa, y que con dos buenas actuaciones, este mismo fin de semana se puede levantar un título.

Próximo objetivo: el Real Madrid
Con ese choque inmediato en el horizonte, el Atlético de Madrid está obligado a dar cuanto antes un paso al frente en lo competitivo y, sobre todo, en lo emocional. La Supercopa aparece como un punto de inflexión más que ideal para reforzar la confianza del grupo y devolver a la afición la ilusión que se iba diluyendo en anteriores salidas. Simeone lo sabe y el vestuario también, y es que no hay margen para la tibieza cuando hay un título en juego.
El derbi servirá, además, como una prueba de carácter para medir hasta dónde llega realmente este equipo. Porque más allá del empate en San Sebastián y de las dudas persistentes, el Atlético sigue teniendo argumentos, talento y experiencia para competir en escenarios de máxima exigencia. Por ello, todo apunta a que Arabia será el termómetro definitivo.