La mística que hay en el vestuario que ha elegido el Atlético de Madrid en La Cartuja
El Atlético de Madrid se prepara para vivir el momento más especial y decisivo de la temporada. En unas horas, el conjunto rojiblanco saltará al césped de La Cartuja para medirse a la Real Sociedad en la Copa del Rey. Después de trece años, Simeone volverá a llevar al Atlético de Madrid a una final copera. Tras un largo camino recorrido dejando rivales atrás como Real Betis o Barcelona, los colchoneros buscan ampliar su palmarés.
El partido no es uno más para el club. Esta final puede determinar el rumbo de la presente temporada y de la siguiente. Esta campaña, el Atlético se descolgó rápido de la lucha por el título liguero. No obstante, en Champions la entidad rojiblanca selló su pase a la semifinal en una agónica eliminatoria ante el Barcelona. Ahora, el cuadro de la capital lucha por volver a lo más alto del fútbol español, y Simeone va a poner todo de su parte.
La superstición de Simeone
Es bien conocido por los aficionados del Atlético de Madrid que Diego Pablo Simeone es una persona supersticiosa. El mayor ejemplo es su vestimenta: el técnico argentino luce un traje negro en todos los partidos. Además, otra de sus creencias fue ponerse un chándal la pasada campaña en los partidos de Copa del Rey. Finalmente, el Atlético cayó en semifinales y Simeone no ha vuelto a vestir chándal.
Esta temporada, la superstición en la Copa del Rey ha ido más allá. El Atlético de Madrid ha viajado hasta en dos ocasiones a La Cartuja para enfrentarse al Real Betis. En ambos partidos, los rojiblancos salieron victoriosos por 0-2 y 0-5 en liga y Copa respectivamente. Por ello, Diego Pablo Simeone ha pedido el vestuario visitante para el Atlético pese a ser local en la final. La federación le ha concedido el deseo al club del Metropolitano.
Una locura que llega a la afición
Si bien Simeone es muy supersticioso, este rasgo lo ha inculcado poco a poco a la afición. Muchos de los aficionados del Atlético de Madrid han comenzado a hacer rituales previos a los partidos grandes con la fe de que traiga buena suerte. Esto no es más que una unión entre club y afición que traspasa cualquier límite de la cordura. Esto demuestra que toda la cúpula del Atlético rema en la misma dirección.
El Atlético de Madrid jugará la final de la Copa del Rey, pero no lo hará solo. Lo hará con el respaldo de los aficionados que han viajado a Sevilla, con o sin entrada, y con el resto de seguidores que comparten la misma locura y pasión que el entrenador que guía al Atlético a los partidos grandes.