Revelan la petición del Atlético de Madrid al CTA tras el arbitraje ante el FC Barcelona
El ruido de la grada todavía resuena en la planta noble del Metropolitano. La reciente derrota liguera contra el FC Barcelona, decidida por los tantos de Rashford y Lewandowski tras el gol inicial de Giuliano Simeone, ha dejado una sensación de agravio comparativo que trasciende el marcador.
La expulsión de Nico González en el descuento de la primera mitad y la posterior rectificación de una roja a Gerard Martín han sido el detonante para que el Atlético de Madrid pida explicaciones formales al CTA. ¿Cómo es posible que acciones de similar calado reciban interpretaciones tan dispares bajo la misma tecnología?
En el seno de la entidad no ha sentado nada bien la forma en la que se gestionaron las comunicaciones desde la sala VAR. Según los audios revelados, el árbitro de campo, Mateo Busquets Ferrer, recibió instrucciones de Mario Melero López que parecían condicionar su decisión final en lugar de limitarse a la exposición de hechos. En la jugada que terminó con Nico González en la caseta, el VAR insistió en una "potencial tarjeta roja" por evitar una ocasión manifiesta de gol. Para los pupilos de Simeone, esta fue una lectura excesivamente rigurosa que alteró por completo el esquema del Cholo para el resto del partido.
La polémica de la "acción normal"
El punto de máxima tensión llegó cuando se analizó la acción de Gerard Martín. Mientras que en el caso del cuadro colchonero se buscó el castigo máximo, para el lateral azulgrana el mensaje del VAR fue radicalmente distinto. Melero López describió la entrada como una "acción normal del juego" donde el contacto era "natural" tras jugar el balón.
VAR Overturned the Red card because Gerrard Martin was shooting the ball away not making a Tackle....#AtletiBarça pic.twitter.com/oADMsc1gDR
— Austine ✪ (@Austinooffical) April 4, 2026
Esta subjetividad en el lenguaje ha molestado profundamente a la dirección deportiva. Se preguntan por qué en una jugada se empuja a la expulsión y en otra se suaviza la falta hasta reducirla a una simple amarilla.
Incoherencias que exigen respuestas
Pero la petición del Atlético al CTA va más allá de la interpretación. Existe una contradicción técnica que ha hecho estallar al elenco rojiblanco. En los audios se escucha claramente calificar la jugada de Gerard Martín como algo "normal", pero curiosamente, en el acta oficial, la amonestación se justifica por una "entrada temeraria". ¿Cómo puede ser algo normal y temerario al mismo tiempo? Esta falta de rigor documental es la que ha llevado al Atlético a exigir una revisión profunda del protocolo de actuación.
El escudo se defiende con hechos. Por ello, el Atlético busca que el VAR deje de "re-arbitrar" basándose en opiniones personales y se limite a suministrar imágenes objetivas. La parroquia del Metropolitano merece justicia y claridad, especialmente cuando las decisiones arbitrales parecen tener un peso tan determinante en los resultados finales del equipo.