Miguel Ángel Gil: "No somos el Barcelona, no te vamos a dejar tirado"
Una frase rotunda que sirvió, antes que nada, para frenar en seco los crecientes nervios que ya empezaban a apoderarse del entorno más cercano del futbolista. Con esas palabras, la cúpula rojiblanca logró blindar por completo un acuerdo estratégico de vital importancia para el proyecto deportivo, el cual había llegado a tambalearse peligrosamente. De este modo, la intervención directa del club terminó por sellar con éxito un durísimo y tenso tira y afloja que amenazaba con romper las negociaciones, trayendo finalmente un profundo alivio y absoluta tranquilidad para todas las partes implicadas.
El fichaje de Morten Hjulmand por el Atlético de Madrid ya es una realidad, pero el camino hasta el 'sí' definitivo ha sido un auténtico ‘thriller’ de mercado, fraguado a fuego lento durante los últimos días. La llegada de su agente a Madrid para reunirse de urgencia con Miguel Ángel Gil Marín fue el detonante definitivo para acelerar un proceso que amenazaba con enquistarse en Lisboa.
Los detalles del acuerdo
Como bien informa el periodista Marcos Durán, Mateu Alemany llevó el peso de unas conversaciones donde los portugueses fieles a su reputación se pusieron increíblemente duros. El pacto final se ha cerrado en unas cifras muy específicas: 40 millones de euros fijos, más 2 millones en variables de fácil cumplimiento y otros 3 de difícil, sumando un total de 45 millones de euros.
El tramo final de la negociación no estuvo exento de tensión y aparecieron los nervios en el entorno del danés. El motivo tiene un culpable: el Chelsea. El conjunto inglés se metió de lleno en la operación a última hora.
Con el dinero por castigo, los británicos ponían más millones sobre la mesa basándose en su valor de mercado y le mejoraban sustancialmente el sueldo al jugador que en el Atlético será de 4 millones netos más bonus. Fue en ese momento crítico cuando Gil Marín intervino directamente para disipar los miedos del centrocampista con una frase lapidaria: "No somos el Barcelona, no te vamos a dejar tirado".
Un caballero de palabra
Una contundente declaración ante la que Hjulmand respondió con firmeza. A pesar de los cantos de sirena de Stamford Bridge, el danés no estaba por la labor de romper el pacto; ya había dado su palabra al Atlético de Madrid y su honor pesó más que los billetes de la Premier.
Muchos aficionados se preguntaban por qué el anuncio del pivote se había adelantado al de Kang-in Lee, una operación que venía de más atrás. La respuesta estaba, precisamente, en la urgencia provocada por el Chelsea y en los tiempos del Sporting de Portugal.
Los leones de Lisboa volvían ya a los entrenamientos de pretemporada y los ingleses venían con todo a por él. Ante este escenario de peligro real, el Atlético se vio obligado a meter la sexta marcha y apretar al máximo para estampar las firmas cuanto antes. A Mateu Alemany no se le podía escapar esta pieza tras todo lo ocurrido en los últimos mercados: el esquema de Simeone ya tiene a su guardián.