Mateu Alemany cierra la puerta a un viejo deseo del Atlético de Madrid: rechazó una oferta en verano
La dirección deportiva del Atlético de Madrid trabaja con una hoja de ruta precisa para el presente y el futuro del club, que pasa por reforzar aquellas áreas del campo debilitadas. En ese marco, la figura de Mateu Alemany se ha vuelto clave para marcar la línea de fichajes, ventas y prioridades, decisiones que el verano pasado recaían en Carlos Bucero. En el último mercado, esa estrategia también implicó decir no cuando correspondía, como se demostró en varios rumores de fichaje.
Según los informes, el club colchonero analizó detenidamente la incursión en el mercado internacional para añadir un perfil ofensivo de alto nivel. Hubo un jugador que en su momento fue objetivo serio, pero que finalmente no fichó. Esa decisión tiene ahora más peso cuando se observa cómo se han desarrollado los acontecimientos, ya que su nivel ha bajado considerablemente.

Un nombre que estaba el radar
El futbolista en cuestión es Ademola Lookman, jugador del Atalanta que tuvo el Atlético entre sus posibles destinos durante el verano. El Atlético descartó su incorporación al exigir el club italiano una cifra cercana a los 40 millones de euros, algo que los rojiblancos no estaban dispuestos a pagar. Además, el apetito del jugador por otras opciones y la valoración del Atalanta hicieron que la operación no avanzase.
El principal motivo fue el económico, ya que la cantidad era desorbitada para el momento actual del equipo y las reformas que aún necesitaban hacerse en la plantilla. Parecía que con la reciente llegada de Apollo, el dinero dejaría de ser un problema para este tipo de incorporaciones, pero Mateu Alemany ha demostrado no quiere fichar por fichar.

Una oportunidad del pasado
La postura del Atlético deja un mensaje, y es que solo entrarán fichajes que encajen con el proyecto, la economía del club y la visión deportiva a futuro. Lookman, aunque valorado, no cumplía todos los números para entrar en la operación según la dirección deportiva. Con ello, Alemany reforzó que el club no hará movimientos apresurados ni se comprometerá en operaciones fuera de su plan.
Actualmente el jugador vive una etapa tensa en Italia, con rumores de salida al Galatasaray o al Inter de Milán y un rendimiento que ha bajado respecto a sus mejores momentos. Para el Atlético, retener el control y gestionar correctamente el mercado es parte del crecimiento institucional. Y esta decisión de no fichar a Lookman muestra que la estrategia va en serio.