Nico González lanza un aviso tras la derrota ante el Elche: “Esto todavía es largo”
El fútbol no concede treguas y el conjunto rojiblanco lo comprobó de la manera más cruda en su visita a Alicante. Tras el durísimo revés sufrido en la final de la Copa del Rey, la expedición colchonera aterrizaba en el Martínez Valero con la necesidad de lamerse las heridas, pero se encontró con un Elche hambriento que supo hurgar en la depresión post-traumática de la entidad.
El 3-2 definitivo dejó una sensación de vacío en un equipo que, pese a las rotaciones introducidas en el esquema de Simeone, no logró sostener el empuje ilicitano tras quedarse con diez hombres sobre el césped apenas cumplida la media hora de juego.
Un doblete insuficiente en un escenario hostil
La figura de Nico González emergió como el único faro de luz en una tarde gris para los intereses del cuadro colchonero. El argentino se echó el equipo a la espalda con dos zarpazos que mantuvieron con vida al Atleti hasta el descanso, contrarrestando los tantos de Affengruber y André Silva.
Sin embargo, la expulsión de Thiago Almada por roja directa tras cometer un penalti dinamitó cualquier plan estratégico trazado desde las oficinas del Metropolitano. "Me voy con una sensación amarga, un poco triste", confesaba Nico tras el pitido final, reconociendo que, aunque en lo personal los goles reconfortan, el resultado colectivo pesa más que cualquier logro individual en la actual situación del club.
La polivalencia al servicio del escudo
Una de las notas más destacadas de la intervención del atacante fue su predisposición absoluta a las necesidades de el Cholo. Tras ser cuestionado por su posición ideal en el campo —después de haber pasado de una "reverencia ofensiva" a ocupar diversas parcelas del terreno de juego—, Nico fue tajante: "Con tal de jugar al fútbol, yo soy feliz. Toque donde me toque, por este grupo voy a dejar la vida".
Esa entrega es precisamente lo que reclama la afición en momentos de zozobra, donde el hambre de jugadores como Rodrigo Mendoza o el propio Nico contrasta con la apatía de otros sectores de la plantilla que parecieron dimitir durante ciertos tramos del encuentro.
Resiliencia ante un calendario exigente
A pesar del tropiezo y del evidente desgaste psicológico que arrastran los pupilos de Simeone, el mensaje interno es de resistencia. "Esto todavía es largo", avisó González, instando a sus compañeros a recuperar el camino que los llevó a competir por todo.
Ni la entrada de pesos pesados como Antoine Griezmann ni la esperada reaparición de Pablo Barrios tras su lesión pudieron evitar que los tres puntos se quedaran en Elche. Ahora, la dirección deportiva y el cuerpo técnico deben resetear la mente de un elenco rojiblanco que necesita volver a levantarse de la lona de inmediato. El camino hacia la redención es sinuoso, pero en la planta noble del Metropolitano saben que la rendición no es una opción para quienes portan este sentimiento.