Nico González se sincera tras una nueva derrota en LaLiga: "Es nuestro trabajo"
El Estadio Martínez Valero fue testigo de una tarde amarga para los intereses del Atlético. Apenas unos días después del duro revés sufrido en la final de la Copa del Rey, el conjunto rojiblanco volvió a tropezar, esta vez ante un Elche que supo aprovechar la fragilidad emocional de un equipo que parece no encontrar el norte.
Nico González, autor de un doblete que resultó insuficiente para sumar puntos, compareció ante los medios con la mirada puesta en la resiliencia de un vestuario que atraviesa su momento más delicado de la temporada. "Vinimos acá después de un golpe muy duro", admitía el argentino, reflejando el sentir de una plantilla que aún procesa la derrota en los penaltis frente a la Real Sociedad.
Un vestuario unido frente a la adversidad
"Pasó poco tiempo de lo de la final, pero es nuestro trabajo y hay que afrontar el día a día", sentenció el atacante con una mezcla de realismo y profesionalidad. Para Nico, la clave de la supervivencia reside en la salud interna de un grupo que, pese a los últimos resultados, se mantiene compacto. "Hace mucho no me tocaba encontrar un grupo tan sano y tan bueno; con estos chicos voy a muerte", afirmaba con rotundidad, subrayando que el sacrificio de los pupilos de Simeone no está en duda.
En las oficinas del Metropolitano se observa con atención este liderazgo emergente, valorando a un jugador que ha sabido echarse el equipo a la espalda en un escenario hostil.
El lastre de la inferioridad numérica
El encuentro quedó marcado por la expulsión de Thiago Almada en el minuto 30, un condicionante que dinamitó cualquier plan estratégico dentro del esquema de Simeone. Jugar con un hombre menos obligó a un desgaste extremo que acabó pasando factura física en el tramo final. "¿La sensación es amarga? Sí, claro", reconocía el mediapunta, quien a pesar de su gran actuación individual con dos goles, no pudo ocultar la tristeza por el resultado definitivo.
En la entidad son conscientes de que estos errores puntuales están penalizando en exceso a un equipo que, por momentos, parece desconectado del ritmo competitivo que exige la categoría.
Lealtad inquebrantable hacia el escudo
Pese al marcador en contra, el mensaje de Nico González fue de una fidelidad absoluta hacia la causa colchonera. "Por este grupo voy a dejar la vida donde me toque jugar", aseguró, enviando un mensaje directo a la parroquia del Metropolitano que demanda compromiso máximo en cada balón.
La dirección deportiva sabe que figuras con esta mentalidad son fundamentales para reconstruir el ánimo de el elenco rojiblanco. Ahora, la prioridad en la planta noble del Metropolitano es recuperar la solidez y el hambre que siempre ha caracterizado a los equipos del Cholo. La travesía liguera aún es larga y, como bien dice Nico, toca pensar en mañana y recuperar energías para honrar a una afición que nunca deja de creer.