La primera misión del Grupo Apollo tras su entrada oficial en el Atlético de Madrid
El cambio en la propiedad del Atlético de Madrid ya es oficial. El fondo estadounidense Apollo Global Management ha adquirido el 55% de las acciones del club, lo que supone el mayor giro institucional en décadas. Aunque Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo seguirán en sus cargos, dejan de ser los accionistas mayoritarios en una etapa marcada por nuevas decisiones estratégicas.
El Atlético de Madrid vive uno de los momentos institucionales más importantes de su historia reciente. El fondo de inversión estadounidense Apollo Global Management ya es oficialmente el propietario mayoritario del club rojiblanco tras hacerse con el 55% del accionariado.
Este movimiento supone que Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo continúen en sus respectivas posiciones dentro de la entidad, aunque ahora con un peso minoritario en la estructura accionarial. El cambio marca el inicio de una nueva etapa en el club, con un consejo de administración renovado y varios desafíos importantes sobre la mesa.
Entre las caras nuevas destaca un nombre muy conocido por la afición colchonera: David Villa. El exdelantero rojiblanco y campeón del mundo con España inicia ahora una nueva aventura en los despachos, formando parte de la estructura de gestión impulsada por el nuevo grupo propietario.
Los primeros retos de la nueva propiedad
El primer gran objetivo para la nueva dirección es cerrar definitivamente la ampliación de capital de 100 millones de euros destinada a impulsar la futura Ciudad del Deporte. Este macroproyecto se está levantando en los alrededores del Riyadh Air Metropolitano y está llamado a convertirse en una de las infraestructuras clave para el crecimiento del Atlético en los próximos años.
En el plano deportivo también hay decisiones importantes que tomar. El área dirigida por Mateu Alemany tendrá que abordar varias situaciones delicadas que podrían marcar el futuro inmediato del equipo.
Una de las más urgentes es la renovación de Koke. El capitán rojiblanco termina contrato en junio de 2026 y, pese a estar firmando una temporada de gran nivel siendo pieza clave para Diego Pablo Simeone, su continuidad todavía no está asegurada. Si no se alcanza un acuerdo, el centrocampista vallecano podría quedar libre el próximo verano.
Otro nombre propio es el de Antoine Griezmann. El delantero francés, con contrato hasta 2027, ha recibido recientemente el interés del Orlando City de la Major League Soccer. El jugador galo ha rechazado cualquier movimiento en pleno tramo decisivo de la temporada —con el Atlético peleando en Copa del Rey y UEFA Champions League—, pero su futuro será uno de los temas a seguir de cara al verano. Con 34 años, el futbolista de Macon podría empezar a valorar un cambio de etapa.
El futuro de Simeone y una afición expectante
La nueva propiedad también deberá decidir qué camino seguir con Diego Pablo Simeone. El técnico argentino tiene contrato hasta 2027, pero todavía no está claro si ampliará su vínculo o si ese año marcará el final de una era histórica iniciada en 2011.
La afición rojiblanca observa cada movimiento con atención. Desde que Jesús Gil, padre de Miguel Ángel, actual consejero delegado rojiblanco, asumiera el control del club, el Atlético no había experimentado un cambio de propiedad tan profundo. Hubo ajustes accionariales, como la entrada de Idan Offer, pero nunca una transformación de esta magnitud.
🔴⚪💣¡Apollo desembarca en el Atlético con cinco consejeros y la incorporación de David Villa!#Atleti https://t.co/4DBxbkiQKZ
— Atlético de Madrid (@Atletico_MD) March 12, 2026
Ahora, con Apollo al mando, comienza una etapa llena de incógnitas, y también de oportunidades para el futuro del Atlético de Madrid. Los colchoneros, tras el subidón deportivo conseguido con el Cholo en el banquillo, quieren también dar un salto institucional para convertirse en uno de los clubes referencia a nivel mundial.
