Polémica en el Metropolitano: Gyokeres adelanta al Arsenal con un penalti dudoso
El Atlético de Madrid se encuentra en el transcurso del partido de ida de las semifinales de la Champions League. Los rojiblancos han recibido al Arsenal en el Metropolitano para disputar el primer asalto de la eliminatoria. Después de nueve años de espera, los de Simeone viven otra semifinal de la máxima competición. El Atlético busca una buen resultado ante los más de 70.000 aficionados que le arropan para viajar a Londres con ventaja.
La primera parte, caracterizada por la máxima igualdad, ha dejado descontentos a los aficionados del Atlético de Madrid. Los primeros 45 minutos de la eliminatoria no han dejado un dominador claro, pero si a un equipo por encima en el marcador. Rondando el minuto 44, el Arsenal se ha visto favorecido tras una polémica que el colegiado ha decidido en favor de los gunners. El Atlético busca revertir la situación tras la injustica sufrida en el Metropolitano.
El castigo de los once metros antes del descanso
La acción de la discordia nació de una combinación rápida en la frontal del área madrileña que rompió el sistema defensivo. Viktor Gyökeres recibió el cuero tras una pared precisa y sintió el contacto de Dávid Hancko sobre su espalda. El central eslovaco apenas puso la mano para ganar la posición, pero el delantero sueco aprovechó la inercia para caer al césped.
El colegiado de la contienda no dudó ni un segundo y señaló el punto fatídico ante la incredulidad del cuadro colchonero. Las protestas de los pupilos de Simeone no surtieron efecto mientras el VAR validaba la decisión del árbitro principal en la pantalla. La sensación de injusticia recorrió rápidamente el banquillo visitante ante una falta de intensidad más que cuestionable para pitar un penalti.
Un guion alterado por un contacto mínimo
Gyökeres asumió la responsabilidad con una frialdad absoluta y batió a Jan Oblak con un disparo ajustado al palo derecho. El gol supuso un mazazo psicológico importante, rompiendo la imbatibilidad de una entidad que estaba rindiendo a un nivel defensivo notable. Hasta ese instante, las oficinas del Metropolitano podían estar satisfechas con el orden y la entrega mostrada por todos los futbolistas.
El Arsenal apenas había generado peligro real antes de encontrarse con este regalo inesperado en los instantes finales del primer tiempo. Los aficionados presentes en el hogar del Atlético no daban crédito tras el penalti señalado al igual que los jugadores, cuyas protestas no surgieron efecto. Ahora le toca al Cholo Simeone ajustar piezas para buscar una reacción que devuelva la fe a la afición rojiblanca en la reanudación.
Reacción necesaria bajo el ADN colchonero
La segunda mitad exigirá una versión mucho más ambiciosa de un equipo que ha demostrado mil veces saber levantarse ante la adversidad. El escudo exige una respuesta a la altura de las circunstancias en un escenario tan imponente como el feudo de los "gunners". No queda otra que apelar al espíritu de lucha característico para equilibrar una balanza que el arbitraje ha decantado injustamente.