Raspadori mete en 'problemas' a Simeone antes de la visita al Celta de Vigo
El Atlético de Madrid cerró con nota un exigente examen de diez días. En ese periodo disputó cuatro partidos intensos, con apenas dos días de descanso entre cada uno. Más tiempo en la sala de vídeo que sobre el césped, pero con una respuesta notable del equipo.
Lejos de mostrar fatiga, los jugadores han ido creciendo en confianza y rendimiento. Mallorca, Rayo, Real Madrid y Eintracht fueron las pruebas superadas. Simeone lo resumió claro: “Hay que tener una cabeza muy fuerte para sostener este ritmo y los chicos han competido de forma brillante”.
El impacto inmediato de Raspadori
El último en sumarse a la causa rojiblanca ha sido Giacomo Raspadori. El delantero italiano, recién llegado, marcó contra el Eintracht en apenas cuatro minutos de juego. Su rendimiento, además del gol, dejó sensaciones muy prometedoras.
El atacante brilló en la primera media hora con regates de calidad y pases profundos. Alcanzó un 85% de acierto en el pase, sumó cuatro recuperaciones y mostró personalidad en cada conducción. También se asoció de forma fluida con su compatriota en el lateral, recibiendo hasta diez pases suyos.
Tras el choque, Raspadori no ocultó su felicidad: “Fue un gran partido, muy feliz por el resultado, pero sobre todo por el equipo. Es un sueño para mí”, declaró en Movistar. Reconoció que lo había soñado muchas veces, pero no imaginaba un estreno tan especial con la camiseta rojiblanca.
El gol llegó tras un centro preciso desde la derecha, Giuliano lo habilitó después de un gran recorte sobre su defensor. El italiano definió con serenidad, batiendo al portero alemán sin darle opción. Ese tanto levantó al Metropolitano y confirmó el potencial del nuevo fichaje.
Un jugador para ilusionar al Atlético
Raspadori ya había dejado detalles en Anfield con una asistencia clave. Simeone lo alineó como titular ante el Liverpool en un escenario de máxima exigencia. Pese a las bajas de Julián Alvarez, Baena, Almada y Cardoso, el italiano respondió siendo una de las pocas amenazas ofensivas.
En las primeras jornadas también generó ocasiones. Contra el Elche tuvo una clara, aunque la falta de sintonía con Llorente evitó el gol. Ahora, tras su primer tanto oficial, parece listo para reclamar un puesto estable en el once.
La conexión con la grada es inmediata: “He visto en este primer mes lo que significa esta camiseta, es increíble. Tengo que mejorar muchísimo y quiero hacer más goles”, confesó. Su ambición le convierte en un recurso valioso para un Atlético que busca soluciones constantes en ataque.
El papel de Raspadori con Italia también avala su nivel. Desde su debut en 2021, se ha convertido en el máximo goleador de la selección. Su perfil dinámico, comparado por muchos con el de Ángel Correa, le convierte en un revulsivo capaz de desequilibrar partidos.
Simeone, ahora, tiene un dilema. Con la visita al Celta de Vigo en el horizonte, el técnico debe decidir si mantener la confianza en sus delanteros habituales o apostar por el entusiasmo del extremo italiano. Lo que está claro es que Raspadori ha llegado para competir por un sitio.