Simeone muestra la puerta de salida a uno de sus capitanes: "Está enfadado"
No es fácil ver a una leyenda del club en esta situación, pero el fútbol no tiene memoria y el presente de José María Giménez en el Atlético de Madrid empieza a ser preocupante. Lo que antes era jerarquía y seguridad, hoy se ha convertido en dudas y errores que están penalizando al equipo en momentos clave. El charrúa, que lleva trece años defendiendo nuestro escudo, vive seguramente su etapa más amarga desde que aterrizó en el Manzanares allá por 2013.
La realidad deportiva es tozuda: Giménez ha perdido el estatus de intocable. El gran nivel mostrado por Marc Pubill y la solvencia de Hancko en la zaga le han desplazado a un rol secundario. Incluso Le Normand parece estar por delante en la rotación de un Cholo Simeone que, aunque siempre le ha tenido una fe ciega, no puede ignorar el rendimiento actual.
Dos errores que pesan demasiado
Lo que más duele a la afición, y al propio jugador, son sus últimas intervenciones. Ante el Tottenham, un penalti innecesario en el minuto 88 echó por tierra el trabajo del equipo. Pero lo peor llegó en el derbi del Santiago Bernabéu: entró tras el descanso y, apenas diez minutos después, un error suyo le regaló el gol a Fede Valverde. Dos fallos en dos partidos que le han puesto en el ojo del huracán.
Un vestuario que nota su desánimo
Desde el entorno del club y según informaciones que recoge el Diario As, el uruguayo no está sabiendo gestionar este nuevo escenario. Se habla de un Giménez "enfadado y desmotivado". Es lógico: pasar de ser el líder de la defensa a la 'unidad B' después de más de una década es un trago difícil de digerir.
A sus 31 años y con contrato hasta 2028, el próximo mercado de fichajes se antoja decisivo. El Fenerbahce ya ha preguntado por él y, por primera vez en mucho tiempo, la directiva no vería con malos ojos una salida si llega una oferta razonable. ¿Estamos ante los últimos partidos de Josema con la rojiblanca? Todo apunta a que el fin de una era está cada vez más cerca.
El peso de trece años de historia
No podemos olvidar que hablar de Giménez es hablar de la historia viva del Cholismo. Llegó siendo un niño y se hizo hombre bajo la tutela de Godín, heredando una jerarquía que hoy parece desvanecerse entre lesiones y falta de ritmo. Esa desmotivación de la que se habla en el entorno rojiblanco no es solo por los minutos, sino por verse superado por los nuevos fichajes en la rotación de Simeone.
El club se encuentra en una encrucijada peligrosa: mantener a un futbolista con un salario importante que ya no es indiscutible, o abrirle la puerta a una leyenda para regenerar la zaga. El Fenerbahce acecha y, aunque su contrato llega hasta 2028, la sensación en el Metropolitano es que el ciclo del "Comandante" ha tocado techo. El Atlético necesita defensas al 100% de concentración y, ahora mismo, la cabeza de Josema parece estar lejos de su mejor versión, afectado por ese rol de suplente que nunca imaginó ocupar de forma tan prolongada.