Turquía tienta al gran deseo de Simeone: adiós al socio de Thiago Almada, confirmado
El último día del mercado de fichajes fue frenético, tal y como nos tiene acostumbrados. El Atlético de Madrid cerró el fichaje de Nico González, pero horas antes, estuvo cerca de sellar la vuelta de un mítico. Sin embargo, finalmente el club los descartó y se lanzó a por el delantero argentino de la Juventus.

El propio Simeone veía con buenos ojos un reencuentro con Carrasco, al que siempre consideró un futbolista decisivo. Para el técnico argentino, su desequilibrio por la banda era un recurso de valor en partidos cerrados. Pero la apuesta del club este verano fue rejuvenecer la plantilla, tras un esfuerzo económico importante en jugadores de futuro. Ese giro estratégico apartó al belga de los planes inmediatos.
Busca una salida de Arabia
Con 32 años y tras dos temporadas en Arabia Saudí con el Al-Shabab, Carrasco buscaba un cambio de rumbo. En Madrid entendían que, pese a su talento, la falta de continuidad en la élite suponía un riesgo. El vestuario necesitaba energía renovada y piernas jóvenes para sostener la intensidad de Simeone. La decisión fue clara: no abrir la puerta a su regreso.
Ahora, el destino del belga apunta directamente a Turquía, concretamente al Besiktas. Según informan medios franceses, el club otomano ya negocia su incorporación para reforzar la banda izquierda. El propio jugador tiene claro que volver a Europa es clave para sus aspiraciones con la selección de Bélgica.
Turquía quiere cerrar su llegada
El Mundial de 2026 se acerca y Carrasco no quiere perder su plaza en la lista definitiva. Considera que el Besiktas le ofrece un escaparate competitivo en una liga exigente y con presencia internacional. Además, le permitiría recuperar el ritmo de alto nivel que perdió en Arabia. Esa motivación personal ha sido determinante para dar el paso.

En el Atlético de Madrid, mientras tanto, la sensación es agridulce. Muchos aficionados habrían celebrado su regreso como socio perfecto de Thiago Almada en ataque. Pero la directiva se mantuvo firme en su política de rejuvenecer el grupo y dar protagonismo a nuevos talentos. El futuro rojiblanco, entienden, pasa por consolidar un bloque más fresco.