Carrasco se rinde a la figura de Antoine Griezmann: “El mejor con el que he jugado en el Atleti”
Desde la distancia que impone el fútbol saudí, Carrasco mantiene un vínculo casi umbilical con el conjunto rojiblanco. No es para menos: son casi 300 batallas las que ha librado con esa camiseta. Durante su intervención en ‘El Club de Uría’, el belga admitió que sigue cada paso de la entidad, especialmente ahora que se avecinan curvas en la Champions League frente al Barcelona.
Para Yannick, jugar contra los culés siempre fue un escenario ideal; su velocidad encontraba los espacios necesarios en un estilo de juego abierto que potenciaba sus virtudes. Confía ciegamente en que el Cholo sabrá tejer la red necesaria para que el elenco rojiblanco saque un resultado positivo en la Ciudad Condal, apoyado en ese respeto casi reverencial que, según él, todos los grandes de Europa le tienen al Atleti.
La verdad de Milán y el roce con Juanfran
Uno de los puntos más álgidos de la charla fue el recuerdo de la final de Milán. Aquella tanda de penaltis sigue siendo una cicatriz abierta para la afición. Carrasco reveló un detalle técnico que cambió el rumbo de aquel momento: una dura entrada de Pepe o Ramos le dobló el tobillo, dejándole la articulación hinchada y sin estabilidad para el golpeo.
Ante la pregunta de Simeone, el belga fue honesto sobre su estado físico, lo que derivó en que Juanfran asumiera la responsabilidad. El conflicto surgió años después, cuando el lateral sugirió que debió ser Carrasco quien lanzara. Yannick no se mordió la lengua: "Llamé a Juanfran para decirle que no podía decir esas cosas para limpiar su imagen; cuando marcó contra el PSV nadie dijo nada".
Una conexión especial con el Cholo
A pesar de las idas y venidas en el mercado de fichajes, su relación con el técnico argentino alcanzó la madurez tras su regreso de China. Carrasco destaca que el compromiso mutuo fue la clave para que el esquema de Simeone encontrara en él a un carrilero total. Ese esfuerzo colectivo cristalizó en la "Liga del coronavirus", su momento más feliz como colchonero.
Recordó con humor la anécdota del coche Panda que pidió a un vecino para llegar al entrenamiento durante la tormenta Filomena, un gesto que ejemplifica la unión de aquel vestuario que acabó saltándose los controles policiales para abrazar a su gente tras el título.
El trono de Griezmann
Al hablar de talento puro, Carrasco no tiene dudas. Aunque guarda un respeto inmenso por figuras como Filipe Luis o Eden Hazard, sitúa a Antoine Griezmann en un pedestal aparte dentro del cuadro colchonero. "Es el mejor con el que he jugado en el Atleti, seguro", sentenció.
Para el belga, los récords históricos del francés no son casualidad, sino el reflejo de un jugador que entiende el juego mejor que nadie. Mientras sueña con jugar su tercer Mundial con Bélgica, Carrasco se despide con un mensaje que cala hondo en la parroquia del Metropolitano: adora este club y, pase lo que pase en el desierto, siempre será uno de los pupilos de Simeone en el corazón.