Álex Baena se abre como nunca antes del duelo contra Portugal: "Hago la maleta y me voy"
Antes de medirse a Portugal, Baena repasa su difícil adaptación al Atleti, la importancia de la psicología y las lecciones aprendidas en los momentos más oscuros.
El Mundial de fútbol a veces funciona como un interruptor. Para muchos, es el escenario donde la presión se transforma en oportunidad, y Álex Baena es el ejemplo perfecto. Después de una temporada en el Atlético de Madrid marcada por el infortunio y esas lesiones que cortaron su ritmo justo cuando se consolidaba como el líder que reclamaba Simeone, el almeriense ha encontrado en el torneo de selecciones el terreno ideal para reencontrarse con su mejor versión.
"Me costó adaptarme y tuve ansiedad"
No ha sido un camino de rosas. El propio Baena ha echado la vista atrás en una entrevista reciente en El Mundo, donde no ha esquivado temas complejos. "Estuve solo los primeros dos o tres meses jugando, y tuve un poco de esa ansiedad que te viene cuando quieres demostrar cosas y no puedes", confesaba el centrocampista.
Esas palabras resumen el sentir de un jugador que llegó con la vitola de estrella desde el Villarreal, pero al que los problemas físicos y la dificultad para engranar en la exigencia del Cholo le pasaron factura tras la Navidad. Sin embargo, el jugador es optimista. Sobre el papel de su selección en el Mundial, admite que los inicios nunca son sencillos, pero tiene claro que su fútbol estaba destinado a florecer.
La figura de su madre y el valor de la psicología
Más allá del césped, el Baena que compite ahora es alguien que ha trabajado mucho en su interior. Reveló que en sus inicios profesionales, el deseo de tirar la toalla era constante. "Llamaba a mi madre para decirle: 'hago la maleta, me voy, me quiero ir a casa'", recordaba. Fue ella, con firmeza y cariño, quien le prohibió rendirse.
🇪🇸🌟 ALEX BAENA BRILLA CON ESPAÑA
— Rubén Ledesma (@RubenLedesma_9) July 3, 2026
👟 El rojiblanco contribuyó a la victoria de la Roja con una asistencia en el segundo gol
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Esa madurez también se refleja en su enfoque sobre la salud mental. Lleva seis años trabajando con el mismo psicólogo, una herramienta que considera fundamental no solo para el rendimiento deportivo, sino para la vida misma. Ese equilibrio emocional fue clave para gestionar episodios tan complicados como el incidente con Fede Valverde, aprendiendo a filtrar el ruido externo y centrándose exclusivamente en lo que opinan sus seres queridos.
El ADN Simeone: pasión compartida
Para la parroquia rojiblanca, resulta interesante cómo Baena ha comparado a Luis de la Fuente con Diego Simeone. Según el jugador, ambos comparten esa capacidad de "tocar el corazoncito" del futbolista, de despertar algo emocional antes de saltar al verde. Esa conexión pasional es, sin duda, el puente definitivo para que Baena brille a su regreso a Madrid.